Este itinerario liga íntimamente el pasado con el presente y futuro de Mar del Plata. El corazón mismo de la ciudad late alrededor de la Plaza San Martín, que concentra en sus inmediaciones al centro cívico, financiero y comercial de la ciudad de Mar del Plata. |
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Desde el Paseo Adolfo Dávila en dirección al norte de la ciudad pueden apreciarse maravillosos paisajes costeros y barrios residenciales con destacable arquitectura, algunos de ellos en medio de reservas forestales que aún conservan lo agreste del bosque. |
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En la intersección de las avenidas Camet y Constitución se levanta el Monumento a las Alas de la Patria.
Se suceden hacia el norte las playas Constitución, Acevedo, Estrada y Camet. A la altura del 3600 de la Avenida Camet se accede al parque del mismo nombre. |
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Este recorrido está destinado a conocer los barrios más elegantes de la ciudad y suntuosas residencias íntimamente relacionadas con el origen de la ciudad. |
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El puerto y su gente son emblemáticos de Mar del Plata, así como los lobos marinos, las gaviotas, las lanchas pesqueras, las redes, las nasas y los exquisitos platos marineros. |
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Un itinerario por elegantes zonas con residencias de principios del siglo pasado. La calle Güemes ofrece tiendas exclusivas, joyerías, casas de decoración, cafés y restaurantes. |
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| Por la costa, desde el centro hacia el sur, las arenas de Playa Varese, Cabo Corrientes, Playa Grande y Punta Mogotes alternan con las moles pétreas de las sierras de Tandilia que se pierden en el mar.
Por eso los paseos pueden ser al nivel del mar o en lo alto del acantilado. |
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Las rocas cuarcitas del Partido de General Pueyrredon, muy apreciadas en la industria de la construcción, dieron lugar a numerosas canteras. La producción de las quintas y chacras de los alrededores de la ciudad de Batán ha ganado un amplio mercado. |
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| La ruta 226 ofrece paisajes de terrenos quebrados, lagunas, arroyos y sierras de singular belleza. Estas sierras, originadas en la era primaria, se extienden a lo largo del territorio centro-oeste del Partido de General Pueyrredon hasta perderse en el mar. |
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| En el itinerario costero con rumbo al sur, las anchas playas de suave declive trocan más adelante por otras rodeadas de espesa vegetación, para devenir luego en pequeñas al pie de los acantilados. Cada playa dio nacimiento a un barrio que lleva su nombre. |
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